lunes, 13 de junio de 2011

Anónimo

A nuestras nociones compartidas,
a los desastres iracundos,
a las palabras nunca dichas,
al desazón de tus cimientos.

A la muerte y a su farsa,
a las lagrimas clandestinas,
a la justicia tan inócua,
a la gracia del aliento.

Al tiempo pendenciero,
a la luna caprichosa,
a los versos indecentes,
al adiós...y a su séquito.

A tu rabia y tu nostálgia,
al aluvión de las escorias,
a la cienega de tu humanismo,
al reflejo de tu espalda.

Al sigilo de tu escencia,
alcompaz de tu albeldrio,
a la locura de tu averno,
a la saciedad que no compartimos,

A nuestros gritos jocosos,
al entendimiento compartido,
cuando una lagrima lame nuestras mejillas,
y rebana la yugular.

A la risa y al espanto,
a la ligereza de tus chistes,
a la tiranía de tu indiferencia,
a la prosa de tu alma, infiel y venturosa...
...te extraño.