Aquella parte de su ser que había permanecido tanto tiempo alejada de sí misma, relamiendo viejas heridas, tratando inútilmente de borrar sus recuerdos, encerrada en la prisión de la decepción, buscaba el rincón más profundo, hullendo de la luz que comenzaba a atravesar aquella débil fortaleza que caía rápidamente, ante los embates de una ingenua ilusión.--Seguro estaba muerto pensó--
Sintío que por su cuerpo corría un río de aguas heladas que congelaban al punto máximo su repiración. Sus manos temblorosas, sudaban el deseo del alma, mientras que sus ojos reflejaban el nerviosismo de la situación.
Una sonrrisa llena del ansia que causa la bendita duda se dibujo en su cara.Peró antes de pronunciar palabra alguna, ella volteo el rostro y siguió de frente, dejando impregnado en él, la belleza de sus hermosos ojos.
El silencio se hizó presente, Santiago volteó y al mirar aquella hermosa silueta envuelta en el acompasado vaivén de un vestido amarillo, se dijó para sí mismo...
... ese....,ese si es un hermoso canario.

