martes, 12 de mayo de 2009

1. Un día diferente

Caminaba cabizbajo, casi besando el suelo, cualquiera que le hubiese visto pensaría que se trataba de un tipo malasuerte, de esos a los cuales hasta su sombra le sigue de lejos. Sin embargo, no era tristeza lo que sentía, simplemente era esa sensación que aveces uno siente de andar por andar, sin mayor pretención que huir del fastidio de la monotonía.

Desde muy temprano decidió que este sería un día diferente, pese a que sus multiples compromisos le había arrebatado el sueño la noche anterior. Inconsiente a su automatismo, y ajeno del deseo, siguio la misma rutina, hasta llegar justo a la estación donde habría de bajar...

Una voz sobre su hombro repitió por vez segunda -- ¿va a bajar o no?, le dijo un tipo con cara de quien odia llegar a su destino --. No alcanzó a decir media palabra, cuando sintío un fuerte golpe en la espalda -- !pendejo, todavía vienes dormido¡--. El golpe o quizá el insulto le hicierón reaccionar de manera automática, pero tardía... las puertas se habían cerrado justo en sus narices.

El tren avanzó, y él, desde dentro vió su ajena rutina...
....-- !chingue su madre¡, hoy no voy a trabajar --.

1 comentarios:

Unknown dijo...

Hola Gabrie, solo para decirte que escribes muy padre y que tus poemas estan increibles, te felicito, y de verdad espero que pienses en publicar esto